12MAR

Martes Santo.
Is 49, 1-6; Sal 70, 1-6. 15. 17

Evangelio según San Juan 13, 21-33. 36-38

Jesús, estando en la mesa con sus discípulos, se estremeció y manifestó claramente: “Les aseguro que uno de ustedes me entregará”. Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería. Uno de ellos –el discípulo al que Jesús amaba– estaba reclinado muy cerca de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: “Pregúntale a quién se refiere”. Él se reclinó sobre Jesús y le preguntó: “Señor, ¿quién es?”. Jesús le respondió: “Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato”. Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: “Realiza pronto lo que tienes que hacer”. Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: “Compra lo que hace falta para la fiesta”, o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche. Después que Judas salió, Jesús dijo: “Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los judíos: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir’”. Simón Pedro le dijo: “Señor, ¿a dónde vas?”. Jesús le respondió: “Adonde yo voy, tú no puedes seguirme ahora, pero más adelante me seguirás”. Pedro le preguntó: “¿Señor, por qué no puedo seguirte ahora? Yo daré mi vida por ti”. Jesús le respondió: “¿Darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces”.

Triduo Semana Santa: «Camino de la Luz»

Te invitamos a participar HOY y mañana del retiro espiritual presencial y online. Nos encontramos hoy 20:00hs en el canal de Youtube Nuestra Señora de los Milagros. A partir de ese horario encontrarás el material aquí para realizar tu oración y dedicar un «tiempo de luz» en tu Semana Santa.

Si deseas asistir presencialmente el retiro se realiza en el Santuario Ntra. Sra. de los Milagros, Santa Fe, Argentina.

El cuerpo
Nada está terminado hasta que no se celebra

CUANDO LLEGÓ LA HORA, SE PUSO A LA MESA
con los apóstoles y les dijo: […] Esto es mi
cuerpo, que se entrega por vosotros.
Igualmente tomó la copa después de cenar y
dijo: Ésta es la copa de la nueva alianza, sellada
con mi sangre, que se derrama por vosotros.
(Lc 22, 14; 19-20)

Jesús presiente que no puede quedarle mucho tiempo en este mundo. Sabe que sobre él pesan graves cargos, algunos condenados con la pena capital: la transgresión del sábado, la blasfemia por perdonar pecados, la acusación de magia por sus exorcismos y, como culminación, la expulsión de los mercaderes del templo. De hecho, Jesús lleva meses siendo acosado y es perceptible no sólo la animadversión del sanedrín, sino el desconcierto y hasta el descontento entre sus discípulos y en el pueblo. A Jesús no le hizo falta ninguna revelación especial para darse cuenta de que el peligro le acechaba y que se acercaba su fin. Ante esta perspectiva, convoca a sus amigos a una cena de despedida. Quiere reunirse con ellos por última vez, entregarles su testamento -verbal y gestual- y, según prescribe la tradición, comer juntos la pascua.
A partir de ahora los llamo amigos (Jn 15, 15), les dice cuando por fin están todos reunidos en el cenáculo. Han ido llegando poco a poco, en pequeños grupos. Han comentado entre sí, probablemente, el carácter especial de aquella convocatoria.

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