27MIE

Santo Toribio de Mogrovejo, obispo. Patrono del Episcopado Latinoamericano. (F).
2Tim 1, 13-14; 2, 1-3; Sal 95, 1-3.7-8ª.10.

Evangelio según San Mateo 9, 35-38

Le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: “Jamás se vio nada igual en Israel”. Pero los fariseos decían: “Él expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios”. Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”.

Jesús, te necesitamos vivo

Jesús, te necesitamos vivo,
sólo así podremos comprender todo tu amor.
Te necesitamos vivo en nuestro día a día.
En nuestras dudas y nuestros aciertos.

Jesús, te necesitamos vivo.
Necesitamos tu luz de Resucitado
para que alumbres nuestro camino.

Jesús, te necesitamos vivo
para que nos saques de nuestras tristezas
y podamos compartir tu alegría.

Jesús, te necesitamos vivo.
Entra hoy a vivir en nuestros corazones,
como esa mañana gloriosa entraste
en el corazón de toda la humanidad,
y repitenos una vez más
esas dulces palabras de
“yo estaré siempre con ustedes”.

Jesús, te necesitamos vivo.