02MAR

De la feria. San Eusebio de Vercelli, obispo. (ML).
San Pedro Julián Eymard, presbítero. (ML).
Jer 30, 1-2. 4. 12-15. 18-22; Sal 101, 16-21. 29. 22-23.

Evangelio según San Mateo 15, 1-2. 10-14

Unos fariseos y escribas de Jerusalén se acercaron a Jesús y le dijeron: “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros antepasados y no se lavan las manos antes de comer?”. Jesús llamó a la multitud y le dijo: “Escuchen y comprendan. Lo que mancha al hombre no es lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella”. Entonces se acercaron los discípulos y le dijeron: “¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oírte hablar así?”. Él les respondió: “Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Déjenlos: son ciegos que guían a otros ciegos. Pero si un ciego guía a otro, los dos caerán en un pozo”.

Todo pasará… Menos Tú

El cielo y la tierra pasarán…
ese problema que tengo hoy,
ese pozo del que creía no poder salir,
esa tristeza que llena mis ojos de lluvia.

El cielo y la tierra pasarán…
ese éxito que hace que me crea de otra pasta,
ese cargo que me hace sentir por encima,
esa imagen en la que me endiosan y encumbran.

Al final, todo pasa.
Solo queda Dios y su amor,
y el amor, poco o mucho, que hayamos puesto
en cada mirada, en cada abrazo,
en cada palabra, en cada gesto.

Todo pasará…
menos tú, Señor.
El cielo y la tierra pasarán,
pero tu amor nunca pasará…
porque tu amor es nuestra última estación.

Fermín Negre