30MAR

Santa Rosa de Lima, virgen. Patrona de América Latina. (F).
2Cor 10, 17—11, 2; Sal 148, 1-2. 11-14.

Evangelio según San Mateo 13, 44-46

Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró”.

Para reflexionar

– Aparte de la cruz, no hay otra escalera por la que podamos llegar al cielo.
– Cuando servimos a los pobre y a los enfermos, servimos a Jesús. No debemos dejar de ayudar a nuestros vecinos porque en ellos servimos a Jesús.
– ¡Oh si te amase mi Dios, si te amase y amándote me quedara ardiendo en llamas de amor!
– Cuando el amor de Dios nos toca se siente la alternancia de un gran padecer y grandes consuelos.
– No quiero más riquezas, que adorarte, ni otro deseo que servirte. Pero cómo lo haré sin tu amparo?
– El amor es duro, pero es nuestra esencia. Eso es lo que nos eleva por encima del resto de las criaturas.
– Dios sea todo nuestro amor.

Santa Rosa de Lima.