18DOM

4° de Adviento.
2Sam 7, 1-5. 8-12. 14. 16; Sal 88, 2-5. 27. 29; Rom 16, 25-27. Semana 4ª del Salterio.

Evangelio según San Lucas 1, 18-24

Éste fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: «La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel», que traducido significa: «Dios con nosotros». Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.

¿Qué valores, creencias y principios guían tus decisiones?

Todo el tiempo estamos tomando decisiones. A cada momento nos enfrentamos a situaciones en las que tenemos que hacer una elección. A veces nos resultan simples y sencillas, porque las hacemos en función de nuestros valores, creencias o principios, pero en otras ocasiones son precisamente esos valores los que nos dificultan hacer una elección.

José se enfrentó a una decisión muy difícil en su vida. Denunciar o abandonar a Maria. La mujer que él amaba estaba embarazada sin que ellos hubieran convivido. ¿Qué podía pensar? ¿Le había sido infiel? Por otro lado, José era un hombre justo, ¿se animaría a quebrantar la ley y recibir a un hijo ilegítimo en el seno de su familia? Estaba seguro de que amaba a María y de que ese hijo no era suyo. ¿Qué decisión tomar?

Este varón justo resolvió abandonarla en secreto. No condenaría a María a la muerte por haber sido infiel, ni quebrantaría la ley recibiendo un hijo ilegítimo en la familia. Decidió cargar con la imagen de ser un canalla por haber abandonado a una mujer embarazada en lugar de destruir la de fama de la mujer que amaba.

José decidió con el corazón. Su familia se haría cargo de María y de ese hijo mientras que él tendría que marchar para siempre de su lado. Este hombre se sacrificaba por la mujer que amaba y por ese niño que crecía en su vientre. ¿Cómo actuarías tú en su lugar?

Javier Rojas, SJ.
Cuaderno Espiritual.