07VIE

De la feria. (Después de Epifanía). San Raimundo de Peñafort, presbítero. (ML).
1 Jn 3, 22—4, 6; Sal 2, 7-8.10-12.

Evangelio según San Mateo 4, 12-17. 23-25.

Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: “¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones! El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz”. A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”. Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y él los sanaba. Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.

Deseos de año nuevo

Aquí van unos cuantos deseos para este año nuevo. Que es lo que uno le pide a Dios, espera del futuro ya tan presente, y se recuerda a sí mismo. Que no se queden en buenas palabras.

(…) Le pido de verdad a este tiempo que comienza y a Dios que me ayude a tener perspectiva para no hacer problemas de cosas que no lo son.

Lo segundo que pido es compromiso. Que sea capaz de comprometerme de verdad con gente, con historias, con proyectos porque si no, a veces, uno como que puede caer en eso que decía Pascal Brunner: “no hay peor compromiso que comprometerse con todas las causas”. Pues, yo creo que a veces uno puede decir todo, hablar de todo, ser portavoz de todas las banderas, hacer videos sobre todos los temas y al final no comprometerse con nada.

Lo tercero es tener esperanza. Compartir y mirar al futuro con esperanza. Justo hoy  oía a un compañero compartir una reflexión sobre que a veces cuando solo elegimos lo razonable se nos cierran muchas puertas porque al final terminamos perdiendo la esperanza de lo que quizás no es razonable pero es necesario. Yo creo que vivimos en tiempos de mucha desesperanza para mucha gente, ojala sepamos mirar al futuro con optimismo, con hondura, con una mirada que adivine posibilidades.

Me gustaría tener también ternura. Ternura para no ser un cardo en la vida. Para ser una persona que se trate y trate a los otros con delicadeza, con cuidado. Creo que en muchos ámbitos de la vida somos muy duros unos con otros, en las palabras que decimos, en la manera en la que hablamos, en la exigencia que tenemos, en los juicios, en la incapacidad para entender las batallas que otros tienen. Quisiera de verdad ternura, cada quien tiene su carácter, pero como actitud vital a la hora de mirar al otro.

Buen humor. Hay que pedirlo también, hace falta echarse una risa de vez en cuando, a veces la vida traerá amargura pero hay que reírse, y reírse con otros.

Al año nuevo le pido nuevas lecturas. Este año pasado he leído libros que me han fascinado. Y leer es volar, aprender de otros, viajar con la imaginación y todos los tópicos que se puedan decir, son verdad.

Buenos amigos. Hay que cuidarlos, y tenemos que cuidarnos unos a otros, así que, en la medida que los hay, no hay que darlos por sentado sino dedicarles tiempo, un pensamiento,  una mirada. A veces uno vive demasiado centrado mirando para sí mismo y puedes perderte lo mejor de la vida, que está en los amigos.

Profundidad para que aprenda a mirar la realidad con una mirada creyente, ser capaz de adivinar la belleza que hay oculta detrás de la realidad.

La reforma que el Papa Francisco está empujando dentro de la iglesia. Es necesaria, es una reforma que tiene que ver con la búsqueda de que lo pastoral y la misericordia pasen a ocupar un lugar tan central que a veces se ha perdido por poner acento en otras dimensiones. Ojalá, para que sea una iglesia más pastoral.

Pido proyectos, que sean o animen a no vivir ya instalados en las inercias, a veces hay que decir no y buscar la frontera que hay que romper.

Para rezar más. De lo más importante en mi vida se aclara cuando rezo. Pues, que le pueda dedicar un poco más de tiempo.

Pido palabras. Son muy importantes en la vida, las que uno dice, las que uno calla, las palabras que transmiten muchas cosas, quiero que las palabras con las que vivo, trabajo, me comunico, leo, escribo, que sean de verdad,  y que sepan equilibrarse con el silencio, pues las dos cosas son muy necesarias.

Que no nos falten las ganas de ir a mejor…

José María Rodríguez Olaizola, SJ.
Adaptación.