28LUN

De la feria.
1Ped 1, 3-9; Sal 110, 1-2. 5-6. 9-10.

Evangelio según San Marcos 10, 17-27

Jesús se puso en camino. Un hombre corrió hacia él y, arrodillándose, le preguntó: “Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le dijo: “¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Tú conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no perjudicarás a nadie, honra a tu padre y a tu madre”. El hombre le respondió: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”. Jesús lo miró con amor y le dijo: “Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme”. Él, al oír estas palabras, se entristeció y se fue apenado, porque poseía muchos bienes. Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: “¡Qué difícil será para los ricos entrar en el Reino de Dios!”. Los discípulos se sorprendieron por estas palabras, pero Jesús continuó diciendo: “Hijos míos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el reino de Dios”. Los discípulos se asombraron aún más y se preguntaban unos a otros: “Entonces, ¿quién podrá salvarse?”. Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: “Para los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para él todo es posible”.

Dejarse amar

La «ciencia de la caricia» manifiesta dos pilares del amor: la cercanía y la ternura. Y «Jesús conoce bien esta ciencia».

Jesús quiso mostrarnos su corazón como el corazón que tanto amó. Pienso en lo que nos decía san Ignacio, nos indicó dos criterios sobre el amor. Primero: el amor se manifiesta más en las obras que en las palabras. Segundo: el amor está más en dar que en recibir.

El amor de Dios se muestra en la figura del pastor, recordó el Papa, subrayando que Jesús nos dice: «Yo conozco a mis ovejas». Es conocer una por una, con su nombre. Así nos conoce Dios: no nos conoce en grupo, sino uno a uno. Porque el amor no es un amor abstracto, o general para todos; es un amor por cada uno. Y así nos ama Dios. Y todo esto se traduce en cercanía. Dios se hace cercano por amor  y camina con su pueblo. Y este caminar llega a un punto inimaginable: jamás se podría pensar que el Señor mismo se hace uno de nosotros y camina con nosotros, y permanece con nosotros, permanece en su Iglesia, se queda en la Eucaristía, se queda en su Palabra, se queda en los pobres y se queda con nosotros caminando. Esta es la cercanía. El pastor cercano a su rebaño, a sus ovejas, a las que conoce una por una.

El profeta Ezequiel, pero también el Evangelio: Iré en busca de la oveja perdida y conduciré al ovil a la extraviada; vendaré a la herida; fortaleceré a la enferma; a la que esté fuerte y robusta la guardaré; la apacentaré con justicia. El Señor nos ama con ternura. El Señor sabe la bella ciencia de las caricias. La ternura de Dios: no nos ama de palabra; Él se aproxima y estándonos cerca nos da su amor con toda la ternura posible. Cercanía y ternura son las dos maneras del amor del Señor, que se hace cercano y da todo su amor también en las cosas más pequeñas con ternura. Sin embargo se trata de un amor fuerte, porque cercanía y ternura nos hacen ver la fuerza del amor de Dios.

Y aunque pueda parecer una herejía, ¡más difícil que amar a Dios es dejarse amar por Él! El modo de restituir a Él tanto amor: abrir el corazón y dejarse amar.

Papa Francisco.

Día tercero: su báculo o bastón de peregrina, andando y haciendo camino

Querida Mama Antula, que llevaste tu bastón de peregrina y descalza caminaste miles de kilómetros, haz que corramos presurosos al encuentro de aquellos que más nos necesitan.

Pedimos la gracia que queremos alcanzar.

Rezamos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria.

Oración pidiendo su pronta canonización:

Señor, que hiciste de María Antonia de San José un modelo de mujer fuerte, entregada a EVANGELIZAR A LOS POBRES y a propagar la práctica de los Ejercicios Espirituales, te pedimos que completes tu obra dándole la corona de los santos, para ejemplo y alegría del pueblo argentino. 

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén 

Te invitamos a conocer la vida y la misión espiritual de esta santiagueña, promoviendo la fe y la esperanza de Dios en los pueblos argentinos. Una miniserie de 12 capítulos.