04LUN

De la feria.
Santa Isabel de Portugal. (ML).
Os 2, 16-18. 21-22; Sal 144, 2-9.

Evangelio según San Mateo 9, 18-26

Se presentó a Jesús un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá”. Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: “Con sólo tocar su manto, quedaré sana”. Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: “Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado”. Y desde ese instante la mujer quedó sana. Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo: “Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme”. Y se reían de él. Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó. Y esta noticia se divulgó por aquella región.

Espíritu de duda

En medio de una sociedad tan polarizada como la nuestra se vuelve muy necesario rescatar el espíritu de la duda. Hay que dudar. Y no solo de los demás. También hay que dudar de nosotros mismos, de nuestras convicciones. A veces, a los que dudamos se nos tacha de insípidos por no tenerlo siempre todo claro, o por no aparentar radicalidad en ninguna de nuestras acciones. Muchos creen que no tenemos sangre en las venas, o que nada nos importa lo suficiente como para posicionarnos.

Creo que es importante posicionarse. Algunas cosas hay que tenerlas claras en la vida para construir nuestras casas sobre roca firme. Sin embargo, creo que esos principios fundamentales e indispensables son pocos y no suelen ser el centro de nuestras conversaciones corrientes. No sé vosotros, pero yo con mis compañeros de trabajo no hablo de lo que es el amor o de si creo o no en la vida eterna cuando nos juntamos quince minutos en el descanso. Pero sí hablo de fútbol, de política, de aficiones… y casi siempre me da la impresión de que ellos saben más que yo de todo. Tienen claro qué equipo de fútbol tiene que ganar porque es el mejor; critican al partido político que lo hace todo mal y halagan al que no comete fallos nunca; sentencian que salir a correr es la única y la mejor forma de desconectar de la rutina porque uno se oxigena, mueve todo el cuerpo y descarga adrenalina…

Es muy necesario tomar decisiones de manera consciente. Está muy bien tener motivos para votar a un partido y no a otro, o encontrarle más sentido a salir a correr que a sentarse a ver la tele para desconectar. Pero eso no significa que los que voten a otro partido que no es el tuyo, o los que decidan pasar su tiempo libre tumbados en el sofá tragándose lo que sea que les echen no tengan también sus motivos para hacerlo. Y son igual de legítimos que los tuyos.

Me parece que es muy importante no creerse en posesión de la verdad de nada. Y esto no significa caer en el relativismo del ‘todo vale’, porque para los que nos decimos cristianos, no todo vale. Los seguidores de Jesús tenemos una manera concreta de pasar por el mundo. Significa tener la humildad necesaria para reconocer que allá donde haya humanos, habrá limitación. Y por tanto, en todo habrá lagunas. Nada será perfecto. Pero en todo habrá algo bueno.

Se trata de estar dispuestos a dialogar y caminar juntos, compartiendo dudas e inquietudes. Hay que hacer camino, no deshacerlo.

Isabel Ferrando

Día cinco: Instrumento del Espíritu Santo

Oración Inicial

Virgencita de Itatí, que con ser la Pura y Limpia eres también refugio de pecadores, nosotros tus hijos, atraídos por tu mirada llena de bondad y comprensión venimos a ofrecerte todo nuestro ser: todo lo que somos, todo lo que hacemos, todo lo que amamos, todas nuestras esperanzas y también todos nuestros temores y preocupaciones, todas nuestras necesidades espirituales y materiales y especialmente (se dice la gracia que se pide en esta novena).

Se reza un Avemaría

Te pedimos Madre que hagas por nuestro deseo y así presentes nuestra ofrenda y nuestra necesidad al Dios Todopoderoso, para que seamos por Tu mediación escuchados y socorridos. Pero danos, sobre todo, María, Nuestra Señora de Itatí, una fe fuerte que nos haga descubrir el paso Misericordioso de tu Hijo Jesús en cada acontecimiento de nuestra vida, aún en medio de lo que pueda costarnos aceptar, de reconocer la Santa Voluntad del Señor y de comprender que Él todo lo dispone para nuestro bien. Haznos también, Estrella de Evangelización que, al conocer cada día más el inmenso amor del Señor, creamos en Él y así lo anunciemos con la vida a todos nuestros hermanos. Amén.

Lectura Bíblica del quinto día:

“El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra” (Lucas 1, 35)

Todas las gracias llegan a nosotros desde Dios Padre a través de los méritos de su Hijo Jesucristo. Se distribuyen por obra del Espíritu Santo. María refleja al Espíritu Santo en su santidad. Debido a su relación íntima y estrecha la Santísima Virgen coopera en el trabajo y la obra de santificación del Espíritu Santo. Ella no es solo el reflejo humano o signo del Espíritu Santo, es también el instrumento humano del Espíritu Santo en el proceso de santificar almas. Por eso a María, se le llama «mediadora de las gracias».
Nuestra Señora de Itatí acompáñanos para que podamos ver la obra que el Espíritu Santo quiere hacer en nosotros.

(Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Oración Final

Tiernísima Madre de Dios y de los hombres que, bajo la advocación de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí, miraste con ojos de misericordia por más de tres siglos a todos los que te han implorado, no deseches ahora las súplicas de tu hijo, que humildemente recurre a ti.
Atiende mis necesidades, que tú, mejor que yo, conoces, y sobre todo Madre mía, concédeme un gran amor a tu divino Hijo Jesús, y un corazón puro, humilde y prudente, paciencia en la vida, fortaleza en la tentaciones y consuelo en la muerte. Amén.