19MAR

De la feria.
Miq 7, 14-15. 18-20; Sal 84, 2-8.

Evangelio según San Mateo 12, 46-50

Jesús estaba hablando a la multitud, cuando su madre y sus hermanos, que estaban afuera, trataban de hablar con él. Alguien le dijo: “Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte”. Jesús le respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”. Y señalando con la mano a sus discípulos, agregó: “Éstos son mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.

No contentarse

No hay que contentarse con no sentir turbaciones, o tentaciones, o sentimientos malos, vanidad o imperfecciones, como sucede a los tibios o perezosos […] No te con- tentes, por tanto, con no bajar, o no perder, o no retroceder. Aspira con todo tu cora- zón a subir y crecer en el proceso interior, no por miedo a bajar, retroceder o caer, sino por amor a la santidad […] De esa manera podrás llegar al amor de Dios solo por el mismo Dios.

Pedro Fabro, SJ.
25 de julio de 1542, MFab 518-519