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De la feria.
Santa Brígida, religiosa. (ML). San Charbel Makhlüf, presbítero. (ML).
Jer 7, 1-11; Sal 83, 3-6. 8. 11.

Evangelio según San Mateo 13, 24-30

Jesús propuso a la gente esta parábola: “El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: ‘Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?’. Él les respondió: ‘Esto lo ha hecho algún enemigo’. Los peones replicaron: ‘¿Quieres que vayamos a arrancarla?’. ‘No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero’”.

¿Dónde me quieres llevar?

Presupongo que son tres pensamientos en mí, es a saber, uno propio mío, el cual sale de mi propia libertad y querer, y otros dos, que vienen de fuera: el uno que viene del buen espíritu, y el otro del malo.
(Ejercicios Espirituales, 32)

El que da los Ejercicios, cuando siente que al que se ejercita no le vienen algunas mociones espirituales en su anima, así como consolaciones o desolaciones, ni es agitado de varios espíritus, mucho le debe interrogar cerca de los ejercicios, si los hace a sus tiempos destinados y cómo…
(Ejercicios Espirituales, 6)

…y con un sentir y hablar decía: Dónde me queréis llevar, Señor… […] Después… con muchas mociones y lágrimas ofreciendo me guiase y me llevase…
(Diario Espiritual, 113)