24JUE

De la feria.
Jer 7, 23-28; Sal 94, 1-2. 6-9.

Evangelio según San Lucas 11, 14-23.

Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio, el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada, pero algunos de ellos decían: “Éste expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo. Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: “Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque –como ustedes dicen– yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama”.

Tiempo de sí

Comenzamos la Cuaresma, estos 40 días de preparación para la Pascua. Muchas veces asociamos este tiempo con renuncias, con pesares, con caras tristes y muchos “no”. Sin embargo la Cuaresma es el tiempo de los “SÍ”.

SÍ a la esperanza, de que mi vida puede ser diferente si me dejo trabajar por Dios.

SÍ al salir de la pereza y el aburrimiento, y ponerse a trabajar por un mundo mejor.

SÍ a la oración, al encuentro cercano y personal con Dios que prueba las miles de formas para llevarnos a ese lugar de encuentro con su amor. Te ama y quiere que lo ames asi como sos.

SÍ a la conversión. “Convertir” viene de transformar… crecer es parte de la vida e implica una conversión.

SÍ al perdón. A perdonar a los demás, pero por sobretodas las cosas animarme a ver cuanto Dios me perdona y desde ahí perdonarme a mí mismo.

SÍ a la ofrenda de la vida, sabiendo que sólo entregando la vida la ganamos y la vivimos con pasión.

SÍ a conocer el valor de tu vida, que mereció la entrega del mismo hijo de Dios en la cruz por vos. “Me amó y se entregó por mi” Gal 2, 20.

SÍ al entusiamo, a prepararnos con alegría para vivir en plenitud la Semana Santa.

SÍ al dejarnos sorprender. Mirar alrededor y descubrir cuánta belleza en la creación, en las personas. Dios nos habla en todas las cosas.

SÍ a las búsquedas. Cualquiera que sean, este es un buen tiempo por dejarte interpelar por ellas.

SÍ al amor.  Amar y amar mucho, en eso consiste la vida en dejarnos amar y aprender a amar. La Semana Santa es la semana del amor… amor incomprensible e inabarcable de Dios por la humanidad toda y por cada uno de nosotros.

Y tantos SÍ más. La Cuaresma es tiempo de “SÍ”. ¡Animate a dar el gran SÍ”

Milagros Rodón.