08SAB

De la feria.
Gál 3, 22-29; Sal 104, 2-7.

Evangelio según San Lucas 11, 27-28

Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!”. Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”.

La cuesta de la vida

Si un día el camino, que venía liviano
Se te vuelve oscuro, y encima empinado
Buscá a tus amigos, tomales sus manos
Apoyate en ellos, para repecharlo.

No lo intentes solo, no podrás lograrlo
Y si lo lograras, será a un costo alto
Con los que te quieren, se hará más liviano
Y todo lo oscuro, un poco más claro.

Cuando el cuerpo afloje, te sientas cansado
Cuando la tristeza, a tu alma haya entrado
Buscá a tus amigos, buscá a tus hermanos
Contá con nosotros, que para eso estamos.

Lo oscuro permite, distinguir lo claro
Se conoce el dulce, probando lo amargo
Tras subir la cuesta, se disfruta el llano
Así es nuestra vida, te lo juro hermano.

En los tiempos duros, encontrarás manos
Abiertas, tendidas, de amigos, de hermanos
Ya para empujarte, ya para un abrazo
Y al fin de la cuesta, disfrutá del llano!

Federico García Hamilton.