21VIE

De la feria.
Ef 4, 1-6; Sal 23, 1-6.

Evangelio según San Lucas 12, 54-59

Jesús dijo a la multitud: Cuando ven que una nube se levanta en occidente, ustedes dicen en seguida que va a llover, y así sucede. Y cuando sopla viento del sur, dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas! Ustedes saben discernir el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo entonces no saben discernir el tiempo presente? ¿Por qué no juzgan ustedes mismos lo que es justo? Cuando vas con tu adversario a presentarte ante el magistrado, trata de llegar a un acuerdo con él en el camino, no sea que el adversario te lleve ante el juez, y el juez te entregue al guardia, y éste te ponga en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo.

En el medio medio de este mundo, te pongo a ti

Cuando no sabemos dónde está Dios.
Cuando pedimos explicaciones por todo.
Cuando no sabemos cómo ayudar a los que tenemos cerca, y a los de lejos.
Cuando parece que nadie va a ayudar a nadie, aparece la misma frase que Dios dio a su Hijo, que Jesús dijo a sus discípulos, que Jesús nos dice a cada uno:
“En medio de este mundo, en medio de tu realidad, de tu trabajo o en tu familia, en el centro de tu vida, te quiero a ti, te pongo a ti. Tú serás mis manos, mis pies, mi cariño, mi alegría, para llevárselos a otros, a otros que me necesitan, a otros que te necesitan. Sólo tú”.

Espiritualidad Ignaciana.