31LUN

De la feria.
Flp 2, 1-4; Sal 130, 1-3.

Evangelio según San Lucas 14, 1. 12-14

Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Jesús dijo al que lo había invitado: “Cuando des un almuerzo o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos, no sea que ellos te inviten a su vez, y así tengas tu recompensa. Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los paralíticos, a los ciegos. ¡Feliz de ti, porque ellos no tienen cómo retribuirte, y así tendrás tu recompensa en la resurrección de los justos!”.

En mi corazón está el deseo

Está en mi corazón el deseo de amarte.
Está en mi interior el deseo de buscarte.
Esta en mis silencios el deseo de escucharte.
Pero no siempre amo,
no siempre te busco,
no logro silenciarme para escucharte.

Entonces Señor,
hazme dispuesto amarte.
Por ello te pido
ayudame a hallarte.
Entonces Jesús,
disponé de mi corazón para oír tu voz .

Puedo tenerlo todo pero sin ti no hay vida.
Puedo ocupar mi mente y evitar el buscarte
pero tú siempre me recuerdas tú fidelidad,
que me amas a lo grande.

Es la nueva vida que cambia al más incrédulo
en recibir tu amor y perdón…
Por este corazón que desea amarte
te pido nueva vida para ser
instrumento de amor en cada día.

M.l